Desenrosca por completo el tornillo existente. Para ello, utiliza una punta adecuada o sujétalo con unos alicates por el borde exterior de la cabeza del tornillo.
⚠️ Importante: No intentes utilizar el hexágono interior, ya que puede redondearse rápidamente. Sujeta siempre el borde exterior con unos alicates y trabaja con calma y de forma controlada.